
Deje de adivinar con las piezas de su horno por lotes
Comprar un elemento calefactor solo basándose en el número de pieza es como arriesgarse al azar. Claro, obtendrá un tubo que encaja en la ranura correspondiente. Pero el hecho de que encaje en esa ranura no significa necesariamente que genere la cantidad de calor necesaria para su proceso. En la producción de vidrio, existe una gran diferencia entre un elemento de reemplazo y uno que realmente funcione bien. Es precisamente en ese punto donde se pierde toda nuestra energía y dinero.
Lo importante es la densidad de calor
Cuando evaluamos un elemento calefactor, no nos concentramos únicamente en la potencia en vatios. Lo que realmente importa es la potencia por centímetro cuadrado. Lo interesante es que las configuraciones de alta tensión nos permiten concentrar más energía en un espacio más pequeño. Suena bien, pero implica un compromiso. Si el flujo de aire no es adecuado o la carga no está equilibrada, lo único que lograremos será que el elemento se dañe rápidamente. Si sus elementos calefactores se dañan demasiado rápido, probablemente no se trate de un “lote defectuoso” de piezas. Lo más probable es que la carga superficial del elemento chocue con la inercia térmica del horno. Simplemente, no funcionan juntos.
Lidiando con la suciedad
El recubrimiento de aleación o cuarzo que elija no es algo que se pueda decidir simplemente marcando una casilla en un formulario. Los entornos de producción de vidrio son extremadamente agresivos. Debido a los gases volátiles y a los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento, los elementos calefactores sufren mucho. Una pieza puede parecer perfecta según las especificaciones técnicas, pero si no cuenta con el recubrimiento adecuado para resistir los ataques químicos, probablemente se dañará mucho más rápido. Preferimos examinar primero lo que realmente ocurre dentro de su horno. De esa manera, podemos determinar si necesita un recubrimiento más resistente o un tipo diferente de filamento, antes de gastar ni un centavo.
Por qué preferimos trabajar directamente en el lugar
Preferimos realizar un diagnóstico en el sitio en lugar de venderle algo basado únicamente en un catálogo. Un horno es un sistema vivo, no simplemente un conjunto de piezas. Queremos verificar la estabilidad de su fuente de alimentación y saber dónde realmente disminuye la temperatura. Una vez que sepamos eso, podremos ajustar la longitud o la potencia del elemento calefactor para eliminar esos puntos fríos. De esa forma, ya no tendrá que reemplazar las piezas cada seis meses.