
¿Por qué la mayoría de los calentadores para exteriores fallan? (Y cómo lo resolvimos)
El problema con la mayoría de los calentadores para exteriores es que intentan calentar el aire. Pero si te encuentras en un patio ventoso o en un pasillo con corrientes de aire, ese aire caliente simplemente se dispersa en cuanto se genera. En esencia, estás pagando para calentar todo el vecindario.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos tecnología de onda corta infrarroja. En lugar de tratar de calentar el aire, enviamos el calor directamente hacia las personas. Es como estar bajo el sol en un día frío: sientes el calor en tu piel al instante, sin importar si hay viento.
Potencia y resistencia a las condiciones climáticas
Si quieres que una terraza helada se vuelva cálida en segundos, necesitas mucha potencia. Nuestras unidades están equipadas con elementos de alta densidad que alcanzan su temperatura máxima casi al instante en que se encienden.
Pero como estas unidades se utilizan en exteriores, deben ser resistentes. Llueve, se derraman líquidos… Por eso sellamos todas las conexiones eléctricas y la carcasa del reflector. Sin esa protección, un poco de humedad puede causar cortocircuitos o dañar los componentes. Eso no es nada bueno para un día frío como el martes por la noche.
El secreto está en la reflexión
Para dirigir el calor hacia donde realmente se necesita, utilizamos reflectores de aluminio pulido o chapados en oro. Esto permite que el calor se dirija hacia los invitados, en lugar de dispersarse hacia las paredes o los soportes de montaje.
También envolvemos los elementos en vidrio de cuarzo. Esto protege los filamentos de los efectos negativos del clima, evitando así su daño prematuro. El resultado es un haz de calor concentrado que funciona eficazmente.
Instalación
Hemos diseñado estos calentadores para que sean reemplazos fáciles de instalar en los soportes ya existentes en tu exterior. El cableado es sencillo, lo cual es muy útil cuando se trata de preparar un espacio comercial para su inauguración.
Un consejo importante: estas lámparas consumen mucha electricidad. Asegúrate de que tus disyuntores y cables puedan soportar esa carga. No hay nada peor que que el sistema eléctrico se desactive en medio de un día frío, debido a una sobrecarga.
Además, piensa en la distancia entre las unidades. Si las colocas demasiado cerca, habrá zonas demasiado calientes donde la gente sudará. Si están demasiado lejos, habrá zonas frías. Encuentra el equilibrio adecuado, y tus invitados estarán cómodos toda la noche.